Ciudad de México, 31 de agosto.— A las 5:55 de la mañana de este domingo arrancó la XLII edición del Maratón de la Ciudad de México 2025, una de las competencias atléticas más emblemáticas del país y América Latina. El punto de partida fue el Estadio Olímpico Universitario, al sur de la ciudad, con una altitud inicial de 2 mil 280 metros sobre el nivel del mar (msnm), desde donde miles de corredores emprendieron el exigente trayecto de 42.195 kilómetros rumbo al corazón histórico de la capital, el Zócalo, ubicado a 2 mil 229 msnm.

A lo largo de la ruta, los participantes atravesaron algunos de los sitios más representativos de la ciudad, como Chapultepec, el Ángel de la Independencia, el Museo Soumaya, Bellas Artes y el Centro Histórico, convirtiendo al maratón en una experiencia tanto deportiva como cultural. El recorrido, además de su carga simbólica, presentó un reto físico por la altitud, aunque con un descenso acumulado de poco más de 40 metros hacia la meta.

En la categoría varonil, el etíope Tadu Abate se llevó el primer lugar con un tiempo de 2 horas 11 minutos 17 segundos, seguido muy de cerca por el keniano Bernard Kipkorir, quien cruzó la línea de meta en 2 horas 11 minutos 28 segundos. El tercer lugar fue para Edwin Kiprop, también de Kenia, con un registro de 2 horas 13 minutos 07 segundos, consolidando una competencia reñida entre corredores africanos.

Por su parte, en la rama femenil, la también etíope Bekelech Gudeta se coronó campeona al detener el cronómetro en 2 horas 28 minutos 36 segundos. En segundo lugar llegó la peruana Lizaida Magariño con 2 horas 32 minutos 47 segundos y en tercer sitio Ruth Albert, representante de Baréin, con un tiempo de 2 horas 34 minutos 54 segundos.

Así concluye una edición más del maratón capitalino, que este año reunió a más de 30 mil corredores en sus diferentes categorías, según cifras oficiales. Más allá de la competencia, el evento se vivió como una gran fiesta del esfuerzo, la disciplina y el espíritu deportivo. Todo esto acompañado del ánimo incondicional de miles de personas que, con porras, pancartas y aplausos, se apostaron a lo largo de la ruta para apoyar a sus familiares, amigos… o simplemente a quienes corrían por alcanzar una meta en las calles de la Ciudad de México.

Información: ANG 11-18

Fotografías: Gustavo Moreno Flores