México encabeza simulacro multinacional de ayuda humanitaria con la “Operación Péekáamba”
El pasado miércoles 23 de julio se llevó a cabo la “Operación Péekáamba”, un ejercicio militar de ayuda humanitaria realizado en el Campo Militar Estratégico Conjunto de Santa Lucía, en el Estado de México. La operación fue organizada por la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA), integrada por 23 países miembros, siendo México el país anfitrión.
Esta operación militar tuvo como objetivo realizar un simulacro de un desastre natural donde se recreó un escenario ficticio en el que un sismo de magnitud 8.1 con epicentro en Acapulco causaba graves afectaciones en la Ciudad de México. A partir de este contexto, se activaron protocolos de rescate, salvamento y asistencia a damnificados.
Las actividades incluyeron extracción vehicular, rescate con cuerdas, búsqueda en estructuras colapsadas, limpieza de sustancias químicas y la instalación de un hospital quirúrgico móvil. Todas las acciones fueron coordinadas por el General de Brigada del Estado Mayor, José Mario Vega Hernández, quien actualmente funge como Secretario General de la CEA.
Participaron fuerzas armadas de 23 países miembros de la conferencia, entre ellos Brasil, Estados Unidos, Colombia, Argentina y Canadá. También estuvieron presentes como observadores militares de Belice y Surinam, además de representantes especiales de España, Portugal y Panamá.
El centro de operaciones fue dividido en cinco mesas de trabajo: operaciones, logística, coordinación interinstitucional, inteligencia, y asuntos civiles y militares. Desde ahí se organizaron las tareas de rescate y distribución de ayuda.
En total, participaron 1,200 militares mexicanos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, además de 150 militares extranjeros y 50 observadores. También se utilizaron 62 vehículos militares, 3 aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana, un dron mexicano “Ehécatl” y un helicóptero MI-17 que repartió 3,800 despensas mediante un puente aéreo.
Entre las acciones destacadas del simulacro están cinco misiones de reconocimiento aéreo, control de incendios, dos rescates verticales y el rescate técnico en estructuras colapsadas. Se realizaron tareas continuas durante 48 horas con equipos de relevo, incluyendo brigadas caninas con 20 perros entrenados, 18 nacionales y 2 extranjeros.
Un aspecto clave de la operación fue el refugio temporal instalado para víctimas y desplazados, el cual ofreció servicios médicos, atención psicológica, dormitorios separados para hombres y mujeres, cocina comunitaria, área de recreación infantil, peluquería, lavandería, servicios para mascotas y actividades deportivas.
La “Operación Péekáamba” concluyó con éxito, demostrando la capacidad de respuesta conjunta ante desastres naturales entre los países del continente americano. Este tipo de ejercicios busca fortalecer la coordinación entre ejércitos, mejorar los tiempos de reacción y afinar protocolos de emergencia para estar mejor preparados ante una eventual tragedia real.
Información y Fotografías: Cliserio Briseño













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